¿Y mis Dientes qué?

Cuidado animal, dientes encías.

Esta es la historia de Archie, un niño de tercero de primaria. Como todos los niños, es amante de los dulces, los juegos y los animales. Desde hace unos años, Archie soñaba con tener una mascota, en especial un perrito. Les decía a sus papás que no le importaba si era grande o pequeño, si tenía mucho o poco pelo, si era tranquilo o travieso, tan sólo quería un compañero de aventuras. Esto conmovió tanto a sus padres que decidieron traer a casa un nuevo integrante, Tomy, un Rhodesian Ridgeback (para que más o menos lo ubiquen son los perros que tiene en su lomo una especie de raya, que en realidad es una línea de pelo que crece en sentido inverso y hace dos remolinos, uno hacia los hombros y otro hacia la cola); él es muy inteligente y corpulento y le encantan las aventuras.

Un sábado en la mañana, al morder Tomy una roja manzana, Archie se dio cuenta que uno de sus dientes se había quedado insertado en ella. No lo podía creer, ¡otra vez el Ratón de los Dientes le traerá una sorpresa! susurró. Corrió rápidamente hacia su mamá para contarle, pero mientras corría se puso a pensar si realmente el ratoncito le traería algo a Tomy. Así que le preguntó y ella le dijo: -Mira Archie, tal vez sí pero la verdad no te puedo asegurar nada, porque nunca había tenido una mascota; algo que sí te puedo hacer es decirte sobre los cuidados que debemos tener con su higiene bucal. Si se preguntan por qué la mamá de Archie sabe tanto, es porque le preguntó a su vecino Nick, que es odontólogo de perros.

La mamá empezó a explicar: Los cachorros también tienen dientes de leche, que duran más o menos hasta los 6 meses, y los dientes definitivos, que se completan hasta los 7 u 8 meses de edad. Los dientes deben ser blancos como la leche, desde la base hasta la punta, y las encías tienen que estar de color rosa. Algo muy importante es fijarse que los dientes de leche se hayan eliminado por completo y que no permanezcan junto a los definitivos cuando éstos comienzan a salir ya que les pueden causar problemas en la mordida (oclusión) permitiendo así que se acumulen restos de comida entre los dientes, provocando la inflamación de las encías y posteriormente la caída de los dientes (lo que los veterinarios llaman enfermedad periodontal).

En cuanto a darle huesos, se recomiendan los de vaca y cartílago (los que ya están procesados); los de pollo y las costillas de cerdo es mejor evitarlos ya que son más blandos, pudiéndose astillar generándole problemas más serios como alguna obstrucción en boca, esófago, estómago e incluso en los intestinos.

Para una higiene bucal es importante darle una dieta adecuada (croquetas) y realizar un cepillado dental por lo menos 1 vez por semana para evitar la formación de caries y placa bacteriana que pueden ocasionar mal aliento (halitosis), inflamación de las encías (gingivitis) e incluso la pérdida de piezas dentales. Se recomienda iniciar el cepillado desde cachorros para crear un hábito; al principio puedes ayudarte con un trozo de gasa (te lo envuelves en un dedo, lo humedeces un poco y vas limpiando los dientes) y posteriormente con un cepillo y crema dental especial para perros; los movimientos deben ser de arriba hacia abajo y de forma circular en las muelitas.

-¡Uy, mamá, creo que te lo aprendiste todo!

-Espera hijo, Nick me recalcó que lo más importante de una buena higiene bucal no es solamente evitar una infección en Tomy sino en ti mismo; así que prométeme que de ahora en adelante vas a cuidar muy bien los dientes de Tomy como has cuidado los tuyos.

-Sí mamá, claro que sí.

Como pueden ver, Archie aprendió mucho pero… ¿quién le responderá si el Ratón de los Dientes le traerá algo a Tomy?

M.V.Z. Ibeth M. Gaitán Tolosa 

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