Volvamos a contarnos

Me gustaría iniciar esta sección como me presentó en cualquiera de mis espectáculos de narración oral, diciendo que soy Norma Torres y vivo en una torre que no está hecha ni de piedra, ni de madera… mi torre está hecha de cuentos que he leído, escuchado y narrado. Ahora andaré por estas páginas intentando recordarles algo que a veces el estrés de la vida cotidiana nos hace olvidar: Todos queremos escuchar cuentos; A todos nos gusta que alguien nos narre historias emocionantes; Todos queremos escuchar y ser escuchados.

Por muchos siglos y en todas las culturas, los cuentos nos han unido alrededor de fogatas o bajo la sombra de grandes árboles, en plaza públicas o kioscos, nos han juntado alrededor de mesas redondas o cuadras. Pero la vida urbano ha modificado nuestros momentos de convivencia social y familiar, y cada vez tenemos menos tiempo de contarnos y de escucharnos.

En este artículo me gustaría compartir algunos tips para crear ambientes ideales para narrar en familia una infinidad de historias, así que si no tienes un gran terreno donde puedas hacer una fogata cada noche o no tienes un baobab cercano, te recomiendo seguir leyendo estos consejos, tal vez puedas poner alguno en práctica:

Máquina del tiempo: Lleva a tu familia a un lugar especial de tu niñez o juventud, siéntalos en un lugar representativo para ti y nárrales alguna anécdota que haya sucedido en ese lugar. Si el lugar no se conserva como tú lo recordabas, será genial, porque así podrás contarles cómo era antes. Procura hacerlo al menos una vez en la vida. Tus hijos nunca lo olvidarán.

– El rincón de los cuentos: Destina en tu casa un rincón del cuento, donde puedas compartir con tus hijos un libro distinto cada tarde o cada noche. Escoge el horario, pero procura que siempre sea a la misma hora para que poco a poco se convierta en un hábito. Elige libros adecuados a las edades e intereses de tus hijos: si no saben leer, deja que lean las imágenes; si están aprendiendo, acompáñalos en la lectura.

– Raíces familiares: Después de alimentar el cuerpo, alimenta a tu familia en el momento de la sobremesa con historias familiares, donde todos puedan participar. Usa fotografías. Ingéniatelas para que todos recreen el árbol genealógico.

El cofre de los tesoros: Invita a tus hijos a buscar objetos que les llamen la atención de la casa, si algún objeto tiene una historia interesante detrás, nárraselas, sino, proponles a tus hijos que ellos inventen un cuento de dónde imaginan que haya venido ese objeto.

Les deseo mucha suerte con sus cuentos e historias, recuerden que no basta con encender el fuego, hay que cuidarlo para que logremos volver a reunirnos a escucharnos, contarnos y acariciarnos con las palabras.

 

Norma Torres

www.latorredeloscuentos.com

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