Un lenguaje de la vida: La Enfermedad

Seguramente leer el título te resulta contradictorio y hasta repulsivo. Y te has de preguntar ¿cómo podría la vida comunicarse a través de la enfermedad?  Si el concepto que tenemos de “enfermedad” normalmente se refiere a un proceso que va en el sentido opuesto al de la vida, incluso de decadencia y en ocasiones que llega hasta la muerte.

El cuerpo que enferma, nuestro cuerpo, tu cuerpo, mi cuerpo…, el cuerpo de vida. La vida nos habla a través del cuerpo y estar saludable es el estado natural del cuerpo.

El maravilloso vehículo a partir del cual vives toda experiencia es a través de tu cuerpo. Tu cuerpo te permite realizar toda actividad: ir al colegio, trabajar, estudiar, hacer ejercicio, comer, divertirte, viajar, hacer el amor, descansar y hasta dormir. Y en esta demanda exacerbada de actividades sólo le exigimos para “cumplir” con obligaciones dándolo por hecho, sin la oportunidad de darle “voz” a sus necesidades, comunicados, mensajes…

Tu cuerpo funciona como un perfecto instrumento calibrado y se va moldeando debido al cúmulo de experiencias y creencias que provienen de las heridas emocionales de infancia lo cual, genera una forma propia y particular de funcionamiento adaptado a tus emociones y creencias que deviene en malestares e incluso la propia enfermedad.

Hasta ahora has de considerar que no tiene sentido alguno lo que planteo en este escrito y es que estamos acostumbrados a acudir al médico para que interprete qué le pasa a este “cuerpo que enferma”. Situación en la que nos vivimos a merced de un proceso del cual desconocemos sus causas y acudimos con la más fiel de las convicciones para que nos digan qué nos pasa y nos receten un medicamento para salir de ello. Tomamos puntualmente los medicamentos que en ocasiones resultan en el efecto esperado y en otras sólo “salimos de esa” para entrar en otra enfermedad (síntoma). ¿Cierto? Esto se debe a nuestra exclusión del proceso de enfermar. Es decir, si crees que no haces nada para enfermar tampoco creerás que puedas hacer algo para sanar… La vida utiliza un lenguaje simbólico, metáforas en el lienzo de tu cuerpo para comunicarse y a este simbolismo lo llamamos: Enfermedad.

Las preguntas se agolpan en tu mente y quizá ahora pienses, pero ¿cómo podría yo mismo enfermar? Es algo complicado y doloroso. Además, nadie quiere estar enfermo… ¿Y cómo podría sanar por mí mismo?, si eso no es posible, eso no puede ser… ¿Cómo podría yo quitarme de algo de lo cual sé nada?. Para eso están los médicos a los que acudo para que me curen de las enfermedades, ellos sí saben.

Las enfermedades son el lenguaje de la vida. La vida, al inicio habla suavemente, dolores de cabeza, contracturas musculares moderadas, dolor de estómago, colitis… Si estos mensajes no son recibidos el cuerpo nos habla más fuerte, por ejemplo, una enfermedad crónica como presión arterial alta. Así el cuerpo nos sigue comunicando un mensaje que no recibimos hasta que “grita” y aparece un dolor muy grande, una enfermedad incapacitante…El motivo de la enfermedad, del dolor es llamar la atención, quiere dar un mensaje que llegue a la conciencia pero ¿estás dispuesto a recibir estos mensajes? Tenemos que poner en claro que como no damos cabida a nuestros mensajes en la cotidianeidad, llegamos al médico cuando Urge que nos atienda.

En muchas ocasiones nos conformamos y permanecemos en la negación y sólo queremos medicamentos para “sanar”. Pero te has preguntado ¿cuánto tiempo, dinero e ilusiones inviertes en el modus que alguien se haga cargo de mi enfermedad y de mi? Te invito a hacer un recuento de todo el capital que has invertido para salir de una enfermedad: atención médica de urgencia ya sea consulta e incluso cirugía, estudios de laboratorio, medicamentos caros y carísimos, un par de días de incapacidad,…la lista puede ampliarse tanto debido a la gravedad y/o cronicidad de la enfermedad. Además existen otros costos; los emocionales, el susto y estrés que te provocó esta situación así como a tus seres queridos.

La mayoría de las veces estas situaciones son innecesarias pero no sabemos escuchar nuestro cuerpo, no sabemos cómo escuchar “dentro”. No reconocemos que tenemos una facultad curativa por lo tanto, delegamos esta responsabilidad a otra persona. Olvidamos que somos nosotros los que tenemos la oportunidad de enfermar y sanar. Y todo ser humano es responsable de mantener su cuerpo disponible para vivir, experimentar todo momento de la vida. Tenemos miedo de vivir, tenemos miedo de enfermar, nos causa aversión. Y si entendiéramos que  estar sano como enfermo es un proceso de la vida, ¿cambiaría la forma en la que vives este proceso que le denominamos enfermedad?

Definamos entonces el concepto de enfermedad como: el resultado de una comunicación creativa de tu ser interior (“dentro”) que no escuchamos o no entendemos. Una enfermedad es una creación, como una producción artística, somos autores de nuestras propias enfermedades, pues la enfermedad es el medio del cual se vale el cuerpo para darte las respuestas que te haces desde hace tiempo. Dependiendo qué tanto has escuchado los mensajes será la intensidad del mensaje y permanecerá dicho mensaje en tanto tus emociones y creencias no cambien.

El que no tengamos oídos para oír no significa que no nos estén hablando… Si lo que ha creado la enfermedad se mantiene, ésta seguirá manifestándose de una forma u otra. No hay que olvidar que la enfermedad es una amada parte nuestra que intenta comunicarse. Pero si para evitar escuchar lo que hacemos es anular las orejas (internas), y crees que sólo tomando medicamentos o intentado resolver desde “fuera” ésta se irá. ¡No es así!  El que enferma suele querer que cambien las cosas sin tener que cambiar él, su forma de vida, su forma de vivirSE en la vida.

Escucha: ¡El que enferma está invitado a sanar! Cuando has comprendido el mensaje que hay detrás del problema físico y aceptado su regalo, esta zona de tu cuerpo deja de llamarte la atención, no hay motivo para que siga doliendo o manifestando un síntoma. ¿Regalo? Sí, el regalo es el mensaje de tu ser interior que realizó ESA obra creativa para que lo escuches.

Creamos nuestros cuerpos momento a momento. Nuestro cuerpo es una manifestación de nuestras condiciones interiores por lo tanto no hay condición física que no se pueda cambiar. La terapia psico-corporal es un espacio de terapia, de escucha en la cual no existen enfermedades ni enfermos sólo existe comunicación, metáforas, mensajes a develar, códigos a descifrar pues La Vida sólo se manifiesta a través del lienzo del cuerpo, sabe lo que hace y nos lo comunica. Si estás habitando o has vivido algún proceso de “enfermedad” te invito a que acudas a la terapia psico corporal que se imparte en CAPI, Clínica de Atención Psicológica Integral y puedas recibir aquél mensaje que tu cuerpo clama por que recibas. Recuerda que el primer paso para la curación es aceptar que has participado en la creación de esta metáfora en tu cuerpo.

¡Seas muy bienvenido a la terapia psico corporal con todos tus mensajes, con todas tus creaciones!!!

Mi más profundo respeto para todos y cada una de tus creaciones.

Clínica de Atención Psicológica Integral CAPI

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