Innovando la enseñanza de las ciencias: ¿descubrimos el hilo negro?

Patricia Illoldi Rangel

Actualmente uno de los grandes campos dentro de la enseñanza que ha recibido especial atención  es el área de STEM, o ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés, en el cual se ha querido hacer gran énfasis para que los estudiantes se involucren, especialmente las mujeres.

Sin embargo, seguimos enfrentando una  situación crítica, y es el hecho que  los adolescentes no quieren estudiar, de manera general, carreras relacionadas con las ciencias puras. Si tanto énfasis se está poniendo en esta área y aún así no tenemos jóvenes que quieran estudiarla, ¿estamos haciendo algo mal los maestros del área de ciencias?

En este sentido quisiera hacer énfasis en dos puntos. El primero es que uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos al enseñar ciencias, es que existe un gran prejuicio sobre quiénes pueden hacerlo. No faltan los comentarios como: las matemáticas con sólo para chavos, es imposible entender las matemáticas, la biología es pura memoria y nadie entiende, etc.

En cuanto al segundo punto, la percepción de los adolescentes al enfrentarse a las materias del área de ciencias es que son aburridas y difíciles. Muchas veces las materias se enseñan de manera muy teórica, más como cátedra que con una interacción real de los estudiantes con los temas. Si son materias con prácticas de laboratorio, éstos  suelen ser aburridos y sin significado agregado al conocimiento.

De igual manera, en el caso de matemáticas o química, los ejercicios suelen ser repetitivos, y los conceptos no son entendidos por los alumnos, lo que dificulta que puedan seguir adelante. Suelen darse materiales a leer a un salón lleno de alumnos en silencio, asignar tareas o leer del libro de texto, y de ahí a hacer examen, el cual muchas veces reprueban, lo que causa mayor frustración ya que esfuerza el concepto de que aprenden por la calificación únicamente.

Entonces, ¿qué podemos hacer para involucrar a los estudiantes en estas áreas?

De acuerdo a las últimas investigaciones, las ciencias en general pueden ser enseñadas dentro del contexto de lo que se denomina cuestionamiento científico, o aprendizaje basado en proyectos. Este técnica, si bien no es nueva, no se aplica con mucha frecuencia en los salones de clase, entre otras razones porque implica:

–    Aprender a resolver problemas en colaboración con otros

–    Involucra a los estudiantes en estrategias metacognitivas productivas sobre su propio aprendizaje

–    Pone algunas decisiones sobre el aprendizaje y sobre las actividades en manos de los alumnos y

–    Su éxito depende de monitorear el pensamiento del alumno sobre problemas complejos y requiere una retroalimentación dirigida

Como podemos ver, estos aspectos no son problema directo del alumno, son situaciones que los maestros, muchas veces, no estamos  dispuestos a  enfrentar. En ese sentido, los que tenemos que cambiar somos nosotros. Debemos modificar nuestra manera de enseñar,  motivar a los estudiantes para que nos den explicaciones sobre las situaciones planteadas en clase, usar técnicas de cuestionamiento efectivas que nos permitan llevar a los alumnos hacia la resolución del problema sin darles la respuesta y tomar en cuenta los aprendizajes previos de los alumnos.

Los maestros necesitamos utilizar estrategias instruccionales que requieran habilidades del pensamiento de orden superior, de tal manera que podamos ayudar a los alumnos a desarrollar o profundizar en el conocimiento conceptual de los temas vistos en clase, y llegar aún más lejos, lograr que los alumnos transfieran ese conocimiento a situaciones cotidianas en donde puedan resolver problemas, es decir, debemos dejar que los alumnos piensen como científicos.

Para ello, existen una gran variedad de estrategias y herramientas digitales que pueden apoyar al profesor, dejando siempre la elaboración del conocimiento a los alumnos, aquí les dejo algunas:

  1. Estudiantes como productores. Los alumnos tienen a su alcance las últimas tecnologías y herramientas, sin embargo pocas veces producen contenidos digitales, y más aún, en las clases nos olvidamos de todos estos dispositivos con los que cuentan los alumnos y seguimos distribuyendo hojas impresas con materiales para resolver o pidiéndoles que tomen apuntes. Pero, si les damos la oportunidad, los estudiantes pueden producir blogs creativos, historias digitales, películas o historias de las cuales se sientan orgullosos.
  2. Aprender nuevas tecnologías. Si queremos ofrecer a los alumnos opciones, debemos nosotros aprender a utilizar algunas de las herramientas. Dado que se desarrollan muchas al mismo tiempo y es imposible conocer todas, podemos aprender algunas y utilizarlas de manera creativa con los alumnos.
  3. Volvernos mundiales Romper fronteras. Si tenemos tecnologías que nos permiten conocer y visitar lugares en otras partes del mundo, porque no utilizarlas para conectarnos con investigadores de otras partes del mundo y que les platiquen a los alumnos? Hay muchas herramientas que nos permiten establecer contacto de manera directa y sincrónica, o ver pláticas diferentes sobre diferentes temas.
  4. Colaborar. Colabora con tus alumnos. Al crear recursos digitales, presentaciones y proyectos colabora con ellos y con otros maestros, de tal manera que hagamos la clase un simulador de la vida real. La colaboración deberá ir más allá de compartir archivos por correo electrónico o crear presentaciones en Power Point. Si se puede, genera proyectos de colaboración global en donde puedan intercambiar experiencias. Otra vez, los aparatos digitales, celulares y tabletas, son muy importantes fundamentales.
  5. Innova. Amplía tu propia caja de herramientas de enseñanza y prueba estrategias que no hayas utilizado antes, como las que te pongo aquí. Utiliza redes sociales o reemplaza el libro de texto por recursos digitales. Una herramienta muy buena son las pláticas TED (TED talks) a partir de las cuales puedes generar actividades.
  6. Sigue aprendiendo. Aprender y adaptarse es fundamental. Entre más podamos conocer algunas herramientas, más creativos nos veremos en clase.

Estas son algunas ideas para poder modificar la enseñanza de las ciencias, y que los alumnos trabajen directamente sobre la solución de problemas, de tal manera que generemos un marco de pensamiento que les permita recuperar y utilizar los hechos que conocen y aprenderán al mismo tiempo que pueden monitorear su propio pensamiento y aprendizaje.

Finalmente, les dejo esta conclusión: hay que reformar la educación tradicional de la ciencia.

“No hay nada genético acerca del interés en las ciencias, si quieres que las aprenda, tienes que motivarlos”

https://www.elblogdeeducacion.org/

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