2. Problemas en la piel del perro por alergia

La piel del can puede presentar problemas, como prurito (pequeños granos) y otras irritaciones o rojeces debido a alergias alimentarias o a agentes externos, como el polen. La dermatitis atópica es la patología de la piel de origen alérgico más habitual entre los canes. Los síntomas que alertan de esta enfermedad en el perro son: picor, prurito, enrojecimiento y sequedad. La alergia al polen, la picadura de insectos y determinados alimentos son los causantes habituales que desencadenan esta patología en la piel canina.

Una alimentación rica en ácidos grasos y los piensos hipoalergénicos ayudan a los perros con problemas de piel

Una alimentación rica en ácidos grasos (Omega 3 y 6) con piensos hipoalergénicos y una higiene adecuada del perro favorecen que los canes que padecen esta enfermedad crónica tengan los síntomas bajo control.

3. Golpes que dejan huella en la piel del perro

Golpes, quemaduras, atropellos o accidentes domésticos tienen consecuencias para la piel del perro. Según el tipo de lesión de que se trate y su gravedad, el tratamiento consistirá en el uso de antisépticos, apósitos, antibióticos o pomadas antiinflamatorias, que prescribirá el veterinario. “Los traumatismos en los perros suelen producirse en el ámbito doméstico”, asegura María Victoria Acha, veterinaria. La cocina es uno de los lugares de la casa donde los canes, sobre todo si son cachorros, pueden sufrir accidentes que les provoquen quemaduras, cortes y golpes que afecten a la piel. Por ello, es recomendable evitar el acceso a los lugares donde el animal puede resultar accidentado y sufrir lesiones dermatológicas.

4. Tumores y quistes en la piel de los perros

Los tumores cancerígenos en la piel (carcinoma), quistes sebáceos, adenomas (similar a una verruga) o los melanomas (manchas en la piel) “son afecciones dermatológicas habituales en el perro”, explica Imanol Sagarzazu, veterinario y dermatólogo. Los perros mayores, a partir de 11 años, son más propensos a padecer este tipo de patologías dermatológicas. Las consecuencias son inflamación, cúmulo de líquido o grasa en su interior, enrojecimiento u oscurecimiento de la piel. Por ello, precisan tratamiento específico, según el caso y grado de gravedad que el veterinario determine.

5. Enfermedades internas afectan a la piel canina

Las enfermedades metabólicas, como la diabetes, también se reflejan en la salud de la piel del perro

Si órganos vitales como el hígado del perro están enfermos, la piel refleja el estado interior del can a través de su color o textura. Enfermedades metabólicas, como el síndrome de Cushing, la diabetes en el perro y el hipertiroidismo también afectan a la salud de la piel canina, lo que se puede traducir en úlceras, llagas y cicatrización dificultosa de las heridas. Este tipo de enfermedades metabólicas son más habituales en perros mayores – a partir de los 11 años-.

Tres pautas sencillas para que el perro tenga la piel sana

  • La desparasitación externa del perro para evitar pulgas y garrapatas.
  • Los baños con productos adecuados y con la frecuencia necesaria, porque el exceso de agua y jabón también puede dañar la piel y desequilibrar su pH.
  • Las heridas mal curadas suponen una puerta abierta para infecciones en la piel, por lo que es recomendable limpiarlas y evitar que el perro se lama.