Carta de un niño del 2016

Querido amigo del 2016:

Te escribo esta carta porque hoy en la escuela, en nuestra clase de “Formas de vida a través de los años” nos han platicado acerca de ustedes, de su forma de vida, sus  actividades e incluso un poco de su forma de pensar. Debo decir que mientras a muchos de mis compañeros les pareció aburrido y se sorprendieron por cómo le hacían para vivir sin tantas cosas que tenemos ahora, a mí me pareció ¡fantástico!

Soy un niño de 10 años. Vivo con mis padres, no tuve hermanos, de hecho ya nadie los tiene. Ahora todos creen que es mejor tener solo un hijo, son raras las familias que tiene 2 o más. Todavía estoy en la primaria, la cual ya no es nada parecida a la del 2016 (según lo que nos han platicado): el 90% de nuestras clases son basadas en la tecnología, sin ella es como si no pudieran enseñarnos ni explicarnos nada; y bueno, no sólo en la escuela.

La forma de entretenimiento de éste año es basada en “drones”, seguro tu ya empiezas a conocerlos, o incluso en pantallas, todas de diferentes tamaños y formas con funciones diferentes; ya sea para escribir, jugar o para ver programas y películas (ya no existe la televisión) y algo que seguro podría sorprenderte, hay pantallas para imprimir la comida. Desde hace algún tiempo ni siquiera se utiliza el verbo “cocinar”. Mamá solo habla acerca de imprimir en su nueva y mejorada pantalla el panqué, el arroz y la carne asada con verduras al vapor.

Debo confesar que ahora es algo muy fácil y te hace ahorra mucho tiempo en esta ciudad que cada día tiene más movimiento, y lo mejor es que sabe deliciosa, tal vez no como la que tú has probado, o tal vez sí. Sería increíble que vivieras cien años más para conocer todo esto, y que cuando me visitaras me enseñaras a jugar con una pelota, a saltarla cuerda y que tu y yo juntos pudiéramos construir un parque como los que he leído que hay cerca de tu casa, pues ni siquiera mis padres han conocido uno. Todo el espacio está destinado para construir edificios kilométricos o grandes empresas que se dedican a evolucionar cada día más en la tecnología para hacernos las cosas cada vez más sencillas. Incluso desde hace algunos años han trabajado en una máquina del tiempo, parece que esa es la que les ha costado mayor trabajo concluir. Yo solo espero que pronto quede lista y así podré enviarte esta carta, me la contestarías o seguro algo mucho mejor, podrías venir y conocer el año 2116 y todo lo que hay aquí. Y a mí me encantaría ir al 2016 y jugar, brincar, correr en un parque, ver una televisión, conocer a tus hermanos, que seguro debes tener por lo menos uno más, ir aunque sea un día a tu escuela, a una primaria en la cual pueda escribir el cuadernos de papel y no en pantallas táctil. Tengo ganas de  aprender memorizando todo lo que pueda y no grabándolo  en un dispositivo que tiene mayor capacidad que muchas personas de ahora. No todo es malo en el año en el que vivo, pero, sin embargo, te confesaré que me hubiera encantado vivir en el 2016, espero algún día pode visitarlo, por lo pronto vívelo por mí.

Hasta pronto.

Lic.  Adriana  Romero  Llamas

Terapeuta en  Comunicación Humana

Comunidad Unique

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