Bullying (Acoso Escolar)

El Bullying o Acoso Escolar, es un fenómeno social que se ha presentado desde siempre. Sin embargo, en los últimos tiempos las repercusiones  y huellas que ha dejado tanto en las personas que lo padecen como en quienes lo ejercen han tenido consecuencias significativas y desastrosas, volviéndolo hoy un tema de moda así como un conflicto social que atender.

Avilés (2003) presente la definición de Bullying como la intimidación y el maltrato entre escolares de forma repetida y mantenida en tiempo, lejos de la mirada de los adultos, con la intención de humillar y someter abusivamente a una víctima indefensa por parte de un abusón o grupo de ellos, a través de agresiones físicas, verbales, y/o sociales con resultado de victimización psicológica y rechazo grupal.

Dentro de la dinámica del Bullying existen roles en donde los niños y adolescentes pueden participar en cada uno de estos papeles:

  • Bully: es la persona abusiva, quien hace el papel de agresor, también conocido como Buller.
  • Bulleado: en la víctima y depositario de las agresiones.
  • Espectadores: Personas o grupo de personas testigos de la agresión. Con su silencio se vuelven también participes de este evento, pero que a su vez son quienes podrían darle fin.

Algunos de los factores que favorecen el Bullying son:

  • La ausencia de límites. El límite inicia en uno mismo.
  • Familia con lazos débiles, que no proporciona la suficiente contención a sus hijos, no enseña como canalizar sus afectos amorosos y negativos, provocando de esta manera expresiones agresivas
  • El que no haya la supervisión suficiente dentro del hogar y/o escuela.
  • Exposición a la violencia a través de los medios de comunicación.
  • Justificación de la violencia en la sociedad en la que dichas circunstancias se producen.
  • Integración en bandas identificadas con la violencia.

Gottheil, N; Dubow, E. (2001), mencionan que los chicos que son “Bullies” tienen grandes posibilidades de tener perfiles delictivos, abuso de drogas y alcohol  y practicar la violencia en el hogar en etapas posteriores.  Así mismo, aseguran que el rol de victimario, es un rol que se practicará en el futuro, es decir, se mantendrán practicándolo en diferentes escenarios de su vida (casa, trabajo, etc).

Ya sea como docente o como padre de familia, algunas medidas que se pueden considerar sobre cómo intervenir en un caso de bullying son:

  • Si un niño o adolescente se queja de acoso escolar hay que creerle.
  • No es conveniente pedirle a la víctima que se defienda. Una respuesta agresiva fomentará más violencia.
  • Es sumamente importante que siempre exista una buena comunicación entre los padres de familia, alumnos y escuela.
  • Observar la conducta del alumno, y prestar especial atención si se detecta algún cambio.
  • Nunca hacer sentir culpable a la víctima.
  • Fortalecer su valía personal, no sobrevalorando lo que hacen, si no exaltando sus puntos buenos.
  • Pedir ayuda cuando lo amenazan y no intentar tomar justicia bajo la propia mano.
  • Pedir ayuda profesional, por parte de un psicólogo que este especializado en el campo infantil o de adolescentes, ya que incluso este trastorno puede tener su origen en la propia familia de la víctima, por lo cual a veces es necesario que los propios padres acudan a una terapia psicológica.
  • En casos extremos cambiar de salón o de escuela (González Padilla, A 2007).
  • Motivar a dialogar para que el niño o adolescente piense y se imagine la meta y se convenza de que puede desearla y que es positivo para su vida.

Cuando un niño o adolescente es víctima del abuso escolar, hay que creerle y no pedirle que se defienda pues dicha acción genera más violencia. En caso de ser necesario es importante pedir ayuda profesional por parte de un psicólogo que este especializado en el campo infantil o de adolescentes, ya que incluso este trastorno puede tener su origen en la propia familia de la víctima y/o del victimario, por lo cual a veces es necesario que los propios padres acudan a una terapia psicológica (González, P. A., 2007).

 

 

Escrito por:

Pst. Vanesa Echandi

Psicoterapeuta de niños y adolescentes

 

www.capi.com.mx

 

 

Referencias Bibliográficas:

  • Avilés, J. M. (2003). Intimidación y maltrato entre el alumnado. Bilbao: STEE-EILAS.
  • Gottheil, N. F., & Dubow, E. F. (2001). Tripartite belief models of bully and victim behavior. Journal of Emotional Abuse

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