Peras y Bebés, la Combinación Ideal para Aprender a Disfrutar los Alimentos
Peras y Bebés, la Combinación Ideal para Aprender a Disfrutar los Alimentos.
En las primeras semanas y meses de vida, los bebés solamente requieren de leche materna y un poco de sol para ir creciendo y desarrollándose adecuadamente. De la leche materna reciben todos los elementos nutrimentales que requieren y con ayuda de los rayos del sol pueden procesar los desechos de su hígado, inmaduro aún, y fabricar su propia vitamina D para fijar el calcio en los huesos.
Pero cerca de los 6 meses es importante comenzar a introducir en la dieta alimentos distintos a la leche. Este proceso se conoce como ablactación, y en un principio tiene fines más bien educativos, sensoriales y de descubrimiento, para pronto convertirse en la manera de obtener los nutrimentos y el agua esenciales para la vida.
Se puede comenzar el proceso de ablactación ya sea con frutas o con verduras. Lo ideal es elegir un sólo alimento, que esté en temporada, y por lo tanto sea de gran calidad, y ofrecerlo varios días seguidos. La primera vez se dará solamente una cucharadita del alimento rallado o triturado, ya sea crudo o cocido sin sal. Destacan como alimentos de introducción a la dieta del bebé las peras, por su textura jugosa y suave, por su sabor dulce y aromático y por su increíble aporte nutrimental. Un poco de pera rallada, en crudo para proteger su vitamina C, por la mañana después de haber terminado la toma de leche, puede marcar el comienzo de una larga y placentera relación con los alimentos.
Lo ideal es comenzar con muy poco en las primeros dos días y luego aumentar un poco la cantidad hasta llegar a dos cucharadas soperas. Si se ofrece el mismo alimento varios días seguidos antes de introducir uno nuevo podremos darnos cuenta de si produce malestares o incomodidades digestivas o es causante de alergias. Con las frutas, como la pera, esto no suele suceder. Las peras y otros frutos suelen ser muy bien recibidos por los pequeños de cerca de 6 meses, quienes disfrutan su jugosidad, suavidad y facilidad de consumo.
Por su concentración de carbohidratos naturales, la pera es una excelente fuente de energía que ayudará al bebé a que sus sistemas tanto muscular como nervioso, y en particular el cerebro, cuenten con el combustible que requieren para llevar a cabo movimientos, percibir sensaciones y mantener los procesos de aprendizaje y otras funciones cognitivas esenciales en ese momento de la vida.
Así que cuando el bebé es ya capaz de sostener su cabeza y casi se puede sentar solo, cuando muestre interés en los alimentos y quiera participar más de las actividades familiares, habrá llegado el momento de ablactarlo e irlo incorporando lentamente a la dieta familiar.
Lic. Cecilia García Schinkel, Nutrióloga.




















